Mostrando entradas con la etiqueta NIVEL : SALUD Y ESTILO DE VIDA 2º BACHILLERATO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NIVEL : SALUD Y ESTILO DE VIDA 2º BACHILLERATO. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de marzo de 2018

DEPORTE Y POESÍA.


Resultado de imagen de miguel hernandez futbolista

Miguel Hernández y la elegía al guardameta que no murió

La Universidad de Salamanca nos cuenta la faceta futbolística del poeta Miguel Hernández y la relación que tiene el fútbol con uno de sus poemas.     











Se cumplió el pasado año 2017 los 75 años de la muerte del poeta Miguel Hernández. Lo “murieron” cuando amanecía el 28 de marzo de 1942 en la enfermería del reformatorio de adultos de Alicante. Una bronquitis mal curada derivó en una tuberculosis que se negaron tratar. Tenía 31 años, y en tan corta vida había sido capaz de alumbrar una de las obras más originales, conmovedoras, fecundas y puras de la lírica española.
Pero no es lugar este –o quizá sí– para hablar de poesía, así que nos centraremos en la figura de Miguel Hernández Gilabert, extremo derecho de un equipo formado por vecinos de Orihuela, su pueblo y el nuestro, conocido popularmente –vaya usted a saber si por su desmedida afición a repartir, no precisamente caramelos– como "La Repartiora". Cuentan que Miguel era tan lento corriendo la banda y tan escasamente diestro con el balón en los pies como rápido y hábil con las palabras, lo que le valió el apodo de Barbacha, que es como llaman por aquellos pagos a una variedad de caracol de tierra muy apreciada en la mesa.
De aquel equipo de amigos, Barbacha apreciaba especialmente a Manuel Soler, Lolo, el portero. Parece que en 1931, durante un partido, de una mala calabazada contra el poste tras un despeje a la salida de un córner, se le abrió la cabeza, "como un sexo femenino" y hubo que coser y vendar aquella "granada de tristeza". Miguel, recalcitrante zumbón, imaginó, en macabra broma, que Lolo había muerto y fichaba como guardameta del equipo del cielo, un nuevo "sampedro", y le escribió la Elegía al guardameta, tejida con estrofas que son un híbrido de lira y quinteto, cuajada de metáforas de tan arriesgada, delirante y sugerente factura como las que dos años después sembraría por las octavas de su genial Perito en lunas.
Así, el árbitro se convierte en "domador de jugadores" o "director de bravura", su silbato, en "grillo de plata", el terreno de juego es "alpiste verde de sosiego de tiza galonado", la portería, "puerta de cáñamo añudado" o "jaulón medio de lino", el portero, "araña parda" (Miguel acuñó la metáfora treinta años antes de que al mítico guardameta ruso Lev Yashin comenzaran a llamarlo "la araña negra"), las banderas de los jueces de línea pasan a ser "delación de las faltas, mensajeras de colores", la aglomeración de jugadores en el área para defender o rematar un córner se define como "tumulto de breves pantalones", la estirada del portero es "pez y fugaz", al balón se le llama "esfera terrenal" o "seno ambulante"… Pero bueno, no es este lugar para hablar de poesía, sino de fútbol, así que vayamos al grano. He aquí el poema: 


     Cuenta José Luis Ferris, biógrafo del poeta, que éste formaba parte de un equipo local llamado “La Repartiora”, nombre surgido probablemente por la camaradería entre los jugadores del equipo, que cargados cada cual de comida y bebida, la repartían tras los partidos. A Miguel Hernández lo apodaban “el Barbacha”, porque parece que era algo lento, en alusión a los caracoles llamados barbachos en la zona de Orihuela y Murcia. En el campo de Los Andenes, en Orihuela, se enfrentaba “La Repartiora” con otros equipos locales. Miguel Hernández llegó incluso a inventar un himno para el equipo, remedando la melodía de “Por la calle de Alcalá”, de Las Leandras. Ya en su obra, Miguel Hernández dejó también patente su afición por este deporte. En 1931 escribe su “Elegía al guardameta”, dedicada a “Lolo” (Manuel Soler), portero del Orihuela C.F. El poema, que se inicia con la dedicatoria “A Lolo, sampedro joven en la portería del cielo de Orihuela”, se centra en la estirada que “Lolo” realiza para salvar un gol a la salida de un córner, con tan mala fortuna que golpea su cabeza con el poste de la portería. En el poema, “Lolo” fallece como consecuencia del lance, aunque en la realidad parece que todo fue un susto subsanado por unos cuantos puntos de sutura. El poeta se inspira en una supuesta fotografía en la que el portero es captado justo en el momento de la estirada y segundos antes de su muerte: “Y te quedaste en la fotografía, / a un metro del alpiste,/ con tu vida mejor en vilo, en vía / ya de tu muerte triste, / sin coger el balón que ya cogiste”; y nos deja imágenes tan bellas como ésta: “Inflamado en amor por los balones, /sin mano que lo imante,/ no implicarás su viento a tus riñones/, como un seno ambulante / escapado a los senos de tu amante”.La elegía engarza con otros poemas del estilo, como el que Alberti dedicó a Platko, el guardameta húngaro del Barcelona de los años 20.

Los pedantes a los que me refería al principio de este artículo, argumentarían que si Miguel Hernández aún viviera, probablemente sería alguien muy crítico con el fútbol de hoy en día, especialmente con la inmoralidad que supone manejar las cantidades desorbitadas de dinero que se mueven en ese mundo. Y seguro que tendrán razón. Pero, probablemente también, Andrés Iniesta tendría ya la oda que lo haría eterno.
Lev Yashin protagonista en póster de Rusia 2018

Lev Yashin. “la araña negra”. 

ELEGÍA AL GUARMETA . 

A Lolo ( Manuel Soler), sampedro joven en la portería del cielo de Orihuela

Tu grillo, por tus labios promotores, de plata compostura, árbitro, domador de jugadores, director de bravura, ¿no silbará la muerte por ventura?

En el alpiste verde de sosiego, de tiza galonado, para siempre quedó fuera del juego sampedro, el apostado en su puerta de cáñamo añudado.

Goles para enredar en sí, derrotas, ¿no la mundial moscarda? que zumba por la punta de las botas, ante su red aguarda la portería aún, araña parda.

Entre las trabas que tendió la meta de una esquina a otra esquina por su sexo el balón, a su bragueta asomado, se arruina, su redondez airosamente orina.

Delación de las faltas, mensajeras de colores, plurales, amparador del aire en vivos cueros, en tu campo, imparciales agitaron de córner las señales.

Ante tu puerta se formó un tumulto de breves pantalones donde bailan los príapos su bulto sin otros eslabones que los de sus esclavas relaciones.

Combinada la brisa en su envoltura bien, y mejor chutada, la esfera terrenal de su figura ¡cómo! fue interceptada por lo pez y fugaz de tu estirada.

Te sorprendió el fotógrafo el momento más bello de tu historia deportiva, tumbándote en el viento para evitar victoria, y un ventalle de palmas te aireó gloria.

Y te quedaste en la fotografía, a un metro del alpiste, con tu vida mejor en vilo, en vía ya de tu muerte triste, sin coger el balón que ya cogiste.

Fue un plongeón mortal. Con ¡cuánto! tino y efecto, tu cabeza dio al poste. Como un sexo femenino, abrió la ligereza del golpe una granada de tristeza.

Aplaudieron tu fin por tu jugada. Tu gorra, sin visera, de tu manida testa fue lanzada, como oreja tercera, al área que a tus pasos fue frontera.

Te arrancaron, cogido por la punta, el cabello del guante, si inofensiva garra, ya difunta, zarpa que a lo elegante corroboraba tu actitud rampante.

¡Ay fiera!, en tu jaulón medio de lino, se eliminó tu vida. Nunca más, eficaz como un camino, harás una salida interrumpiendo el baile apolonida.

Inflamado en amor por los balones, sin mano que lo imante, no implicarás su viento a tus riñones, como un seno ambulante escapado a los senos de tu amante.

Ya no pones obstáculos de mano al ímpetu, a la bota en los que el gol avanza. Pide en vano, tu equipo en la derrota, tus bien brincados saques de pelota.

A los penaltys que tan bien parabas acechando tu acierto, nadie más que la red le pone trabas, porque nadie ha cubierto el sitio, vivo, que has dejado, muerto.

El marcador, al número al contrario, le acumula en la frente su sangre negra. Y ve el extraordinario, el sampedro suplente, vacío que dejó tu estilo ausente.



   Este fútbol de calcetines zurcidos, descrito por el poeta en su canción, transpira amateurismo y, como es obvio, carece de la profesionalidad que ostentaban otros equipos federados de la época. Estamos a finales de la década de los veinte. El fútbol todavía se encuentra en un estado primario en España. Llegado a la Península de la mano –o mejor: del pie– de los mineros ingleses que emigraron a Andalucía a finales del siglo XIX, el fútbol no se profesionaliza en España hasta 1929, año en que se disputa la primera edición del campeonato nacional o liga de fútbol. Aun así, el modo de describir la estrategia diseñada para batir la meta contraria, por medio de «hay un interior / que en combinación /marca el primer gol» denota la existencia de una voluntad de estilo futbolístico, de una intención de hilvanar jugadas para atravesar la línea de gol del equipo contrario, de una elaboración de juego que trasciende el simple y pedestre patadón pa’arriba y a correrdominante en las prácticas amateurs de este deporte. Aunque, claro, esto es literatura y, como se sabe, la literatura (casi) siempre miente.
Retrato realizado por Antonio Buero Vallejo
            Pasado el tiempo, y una vez Miguel Hernández ha empezado a hacer lo que de verdad sabe, escribir versos, le dedica una elegía a «Lolo, Sampedro joven en la portería del cielo de Orihuela». Se trata de Manuel Soler, portero del Orihuela Fútbol Club, a quien le llegó la muerte, a juzgar por la información que irradia el poema, tras golpearse con uno de los postes de su portería. No obstante, dicen los biógrafos, la muerte le sobrevino al guardameta por motivos distintos a los descritos, aunque Miguel Hernández prefirió atribuirle a Lolo una muerte futbolística, más épica y heroica, que hiciera justicia a lo que había sido en vida. 



Resultado de imagen de la araña negra portero

domingo, 11 de marzo de 2018

LAS PIONERAS EN EL RUNNING ESPAÑOL

           DOCUMENTAL:     MUJERES QUE CORREN



Mujeres corredoras: Carmen Valero CARMEN VALERO     Imagen relacionada

Si hablamos de pioneras, en España hay que hablar de Carmen Valero, un nombre que aún no se ha escrito con letras tan grandes como merece. Una turolense nacida en 1955 que abrió los caminos que hoy conducen a los éxitos que cosechan las atletas españolas. Es hora de recordar su talento, contagiarnos de su pasión y reconocerla como el acervo del atletismo español y del deporte femenino en general.
Carmen fue la primera atleta española en participar en unos JJ.OO, los de Montreal 76, donde disputó los 800 y los 1.500 metros. Ese mismo año, y el siguiente, en 1977, se proclamó Campeona del Mundo de Cross. Dos mundiales consecutivos de cross es algo que a día de hoy no ha alcanzado ningún otro atleta español, ni en categoría femenina ni masculina.
Queremos reivindicar a una mujer que ha sido la primera en tantas cosas… Si correr en los 70 en España era raro, que lo hiciera una mujer era ser de otro planeta. Carmen ya salía corriendo de su casa en Cerdanyola para coger el autobús que la llevaba a entrenar a Sabadell, y allí no le dejaban entrenar tanto como a los chicos, porque era una chica. La impotencia contra esos conceptos sexistas le llevaban al llanto; lloraba y lloraba porque quería correr y correr. No tuvo licencia federativa hasta que ganó su primera competición, la tercera que disputaba. Las competiciones anteriores las hizo con una licencia prestada.
Suponemos que su victoria en el Cross de las Naciones, el antiguo Campeonato del Mundo, en 1976, debió dejar con la boca abierta a más de uno. Nadie contaba con ello, pero nadie le dedicó un minuto. Fue una epopeya pero nadie la cantó, nadie le dio una palmadita en la espalda o un cheque generoso, cuando ya los chicos cobraban de la federación por sus victorias en un deporte que aún seguía siendo amateur. Un año más tarde, su victoria le supuso un premio económico… la décima parte de lo que hubiera cobrado siendo un chico.
Con 24 años decide ser madre y después de los tres meses de lactancia decide correr el Campeonato de España en Madrid, desde la Federación le cuestionan su participación y Carmen consigue clasificarse para el Mundial al que termina renunciando por el mal trato recibido.
Con zapatillas Victoria, sin ayudas, ni masajes, ni patrocinadores, ni centros de alto rendimiento, Carmen ha sido la mejor fondista del deporte español. Compitió hasta 1986 a gran nivel, y hoy sigue pateando las calles de su Sabadell de adopción con un amor, energía e ilusión propios de la gran campeona que es. Ganó muchas medallas, y aún le corresponde un poquito de cada una de las medallas que ganan sus colegas más jóvenes.


Resultado de imagen de CARMEN VALERO

domingo, 4 de marzo de 2018

LA CONQUISTA FEMENINA

Joan Benoit ganó el primer oro olímpico de maratón  en los Ángeles ( 1984).

Resultado de imagen de JOAN BENOIT

Joan Benoit Samuelson (16 de mayo de 1957 en Cape Elizabeth, Maine) Atleta estadounidense especialista en carreras de larga distancia. Fue la primera campeona olímpica del maratón femenino, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.


 1984 fue un año muy importante para el maratón femenino, pues era la primera vez que esta prueba formaba parte del programa de los Juegos Olímpicos. En Los Ángeles, Joan Benoit sorprendió cuando desde el principio de la carrera decidió tirar en solitario, escapándose del grupo e imponiendo un ritmo tan elevado que parecía suicida, dadas las condiciones de elevado calor y humedad en que se disputaba la prueba, y casi todos pensaban que acabaría pagándolo en la parte final del recorrido. Sin embargo no fue así y Joan Benoit entró en el estadio olímpico con una amplia ventaja sobre sus perseguidoras. Su tiempo fue de 2h 24:52, más de un minuto menos que la segunda clasificada, la noruega Grete Waitz (2h 26:18). La medalla de bronce fue para la portuguesa Rosa Mota (2h 26:57).
Como detalle añadir que el récord olímpico de Joan Benoit en esta prueba no sería batido hasta los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, dieciséis años después.




                                           Llegada agónica de la atleta 
Gabriela Andersen-Schiess

lunes, 8 de enero de 2018

PLAN LECTOR : DE LOS PROVECHOS DEL PASEAR

Resultado de imagen de PASEAR


LEE Y COMENTA LA VIGENCIA DEL SIGUIENTE TEXTO EN LA ACTUALIDAD.

BUSCA INFORMACIÓN SOBRE LOS BENEFICIOS  SALUDABLES DE PASEAR .

 Resultado de imagen de PASEAR BENEFICIOS

Capítulo once, donde enseña que el mejor ejercicio y más provechoso de los particulares es el pasear



 DE DON CRISTOBAL MÉNDEZ: VECINO Y MÉDICO DE JAÉN (1553)



En el ejercicio particular, y también en el común, será bien que digamos cuál es el más fácil y sin perjuicio y que pueda traer más provecho. Y porque sea bien particularizado el ejercicio particular, digamos ahora cuál sea el mejor de todos los particulares. A mi parecer, es el pasear el más principal y que más provecho trae, y llámolo particular porque en éste no tan solamente se ejercita el medio cuerpo abajo, porque todo lo demás del cuerpo, aunque se menee, en comparación con lo otro es casi nada, aunque a éste le haremos común, como abajo veremos.

Y para probar que sea así, ya tenemos dicho las condiciones del buen ejercicio, que son tres: que haya voluntad libre, y que sea tanto el movimiento que en él se haga el aliento frecuente y corto, y lo tercero, que en él haya placer y regocijo. Pues probado que todas estas tres cosas haya en el pasear, sin duda que tenemos declarado cómo sea el mejor y más provechoso de todos.

Cuanto a lo primero, que en él se halle la voluntad, está notorio, porque qué hombre hay, cualquiera que sea, así como santidad, majestad, ilustrísimo, reverendísimo, reverendo o muy magnífico, o magnífico, o noble, que no pueda tomar una hora antes de comer, o si no, antes de cenar, y se pasee cuanto quisiere o como quisiere? Y si el tal tiene el tiempo limitado para la comida o cena, así como los señores que con orden viven, o frailes o clérigos, que comen en verano  a las diez y cenan a las seis, y en invierno a las once y a las nueve en la noche, que no pueda tomar antes el tiempo dicho para conservar su salud. Si está ocupado aquella hora, pospóngase la tal comida y tome aquel tiempo para su salud. Dígolo si no tiene atención a esperar a otros, y si la hay, dése continuo la tal orden a todos para que comúnmente haya este ejercicio, y sea el bien común.

Hay algunos que dicen: "Por cierto que no tengo tiempo, que antes me falta". Cómo que se tenga tiempo para todos los negocios del mundo y que para éste falte, y que sea el que quisiere libre para hacer del tiempo lo que mandare e impedirlo en otras cosas que son de mucha importancia, y que para su salud no lo quiera tomar? Decid, señor, quienquiera que seáis, cuando queréis intimar (76) una cosa, por muy dificultosa, no decís "váme la vida en ello"? Pues aquí, que va la misma vida en ello, pues es para tenerla con salud (porque faltando ella no es sino muerte), por qué no se han de dejar todas las cosas por ella? Allende de esto, esta ocupación que puede esto impedir, o es propia vuestra, o toca a otros. Si a vos, por estar impedido en vuestros negocios, ya está probado que lo podéis muy bien hacer, y que tenéis mucha libertad para tomar el dicho tiempo para este ejercicio.

Si son negocios ajenos, que son los señores que tienen grandes cargos, yo digo que ninguna causa tienen para no ser libres en esto, porque qué negocio hay ajeno tan importante (como dije) que se iguale a lo que toca a vuestra salud? Pues la buena caridad, en sí mismo comienza. Quién no puede mandar en su casa, al paje o criado, que diga al que viene con negocios: "Está ocupado mi señor en cierta cosa para su salud"? Y qué negociante hay que no se huelgue de ello y que no diga: "Sea enhorabuena", y que no se espere un rato? Así que en este ejercicio hay mucha libertad y no hay, si queremos, quien no lo pueda tomar.

Pues mírese si ha menester mucho aparato: no más, por verdad, que tomar cuando se requiere, de veinticuatro horas que hay en el día y noche, una hora o las más que os pareciere. Pues mirad si la libertad para esto es señora de sí. Pues el lugar, quién no tiene una cámara de veinticinco pies  de largo para dar las vueltas que quisiere para tomar este ejercicio? De modo que el más voluntario movimiento que hoy se puede pensar es éste. Y porque dijimos arriba del ejercicio de las señoras, no hay necesidad de tornarlo a repetir, baste que se sepa que éste es el más fácil y mejor de todos para ellas, y para pasearse todos y todas por aquellas salazas grandes (como dije) cuanto quisieren y como quisieren.

La segunda condición del ejercicio es que tanto se trabaje, con esta voluntad dicha, que se venga a hacer el resuello con mucha frecuencia y velocidad, y porque esto está en vuestra mano, está muy notorio que se puede hacer como quisiéreis.

Quién impide al que se paseare que, si tiene una hora para este ejercicio, se dé tanta prisa y haga tanto movimiento que le aumente el calor del corazón? Que venga a tener el resuello muy corto no hay quien lo ignore, y, si tiene más tiempo, ande más despacio, y vendrá al fin del tiempo a hacer lo mismo. Pues luego, libertad tiene cada uno para hacerlo sin que le dé pesadumbre. Es también tan fácil que donde quiera que estuviéreis lo podéis tomar, y en todo lugar, porque, si estáis en vuestras haciendas, habiendo visto vuestros olivares o huertas o viñas, venid a pie media legua o lo que os pareciere que propiamente es pasearos; si vais a algún regocijo o banquete fuera de la ciudad, haced lo mismo; si estáis en vuestra casa, como diremos, de cualquier manera lo podéis muy buenamente usar. Luego, está notorio que en él está la voluntad libre, tanto para tomarlo como para apresuraros en hacer gran movimiento para aumentar el calor, por el cual se consuman y gasten muchas superfluidades, y se sigan los provechos declarados.


                                                                 
Resultado de imagen de flecha arriba abajo

Compara el anterior texto con este:

Los 10 beneficios de pasear, según la ciencia

Caminar tranquilamente tiene muchos beneficios psicológicos y físicos. ¿Los conoces?




Caminar o pasear es uno de los ejercicios que, además de ser agradables, pueden hacerte sentir mejor. Muchos piensan que si el ejercicio no es de alta intensidad no es posible beneficiarse de la actividad física. Pero pasear o caminar es gratis, es fácil y es seguro en cuanto a las lesiones.
Caminar es un ejercicio aeróbico y como tal aporta muchos beneficios para las personas que lo practican. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la Universidad de Tennessee encontró que las mujeres que caminaban a diario tenían menos grasa corporal que aquellas que no, y presentaban un menor riesgo de sufrir coágulos de sangre. 
Por tanto, la próxima vez que decidas quedarte sentado en el sofá piensa en salir a pasear un rato, porque, además de disfrutar del paisaje, obtendrás beneficios tanto psicológicos como físicos.

Los beneficios de pasear

Pero, ¿cuáles son los beneficios de pasear? A continuación te los explicamos.

1. Te ayuda a dormir mejor

Caminar ayuda a liberar serotonina (5-HT), un neurotransmisor que deriva de un aminoácido llamado triptófano. Una de sus funciones es aumentar la producción de melatonina, una hormona que regula los ciclos del sueño. Además, para poder descansar y estar tranquilos, la serotonina interviene en el control del estrés y la temperatura corporal.
Pasear aumenta los niveles de serotonina por lo que ayuda a dormir mejor. Un estudio que se llevó a cabo en la Universidad de Sao Paulo que evaluó a un grupo de sujetos con insomnio, y comparó el efecto que tenía tanto el ejercicio aeróbico moderado (por ejemplo, caminar) y el aeróbico vigoroso sobre éstos, concluyó que el ejercicio aeróbico moderado fue el que alcanzó mayores beneficios respecto a la calidad del sueño.

2. Mejora el humor

Un estudio de la Universidad Estatal de California en Long Beach, demostró que a mayor cantidad de pasos, mejor humor. ¿Por qué? Como se ha dicho en el punto anterior, caminar libera serotonina, más conocido como el químico de la felicidad. Pero, además, también libera endorfinas, unos opiáceos naturales que nos hacen sentir realmente bien.

3. Mejora la circulación

Caminar mejora la circulación de la sangre y previene las enfermedades cardiovasculares.
Un estudio de la Universidad de Colorado y la Universidad de Tennessee encontró que los sujetos de su investigación que caminaron de una a dos millas diarias, descendieron su presión arterial casi 11 puntos en 24 semanas. Los sujetos que caminaron media hora al día redujeron el riesgo de padecer un infarto en un 20 por ciento.

4. Aumenta la esperanza de vida

Tal y como afirma una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, aquellos individuos de 50 o 60 año que caminan regularmente tienen un 35 por ciento menos de probabilidades de morir en los siguientes ocho años respecto aquellos que no pasean.

5. Previene el deterioro cognitivo

Un estudio realizado por la Universidad de California en San Francisco (UCSF), en el que participaron 6000 sujetos con 65 o más años, encontró que cuanto más caminamos, más se enlentece el deterioro cognitivo. Los sujeto que caminaron 2.5 millas diarias tenían un 17 por ciento menos en cuanto a la pérdida de memoria.

6. Reduce el riesgo de sufrir Alzheimer

Un estudio que se realizó en el Sistema de Salud de la Universidad de Virginia en Charlottesville encontró que los hombres de 71 a 93 años de edad que caminaban un cuarto de milla diaria tenían un 50 por ciento menos de riesgo de sufrir Alzheimer, comparado con aquellos hombres de la misma edad que no caminaban.

7. Caminar te hace perder peso

Caminar es un excelente ejercicio para perder peso cuando alguien todavía no tiene una buena condición física. Para la pérdida de peso, especialmente en las fases iniciales, el trabajo aeróbico como caminar es óptimo, pues resulta sencillo de realizar, apenas supone un riesgo de lesión y genera un gasto energético previsible y regular. Al ser una actividad de bajo impacto no ejerce tensión en tu cuerpo como lo haría correr, saltar o incluso bailar. Esto lo hace ideal para los adultos mayores, las personas con tendencia al dolor en las articulaciones y cualquier persona que quiera dejar la vida sedentaria atrás y vivir una vida más activa.
A la hora de quemar grasa, la actividad física y las actividades cotidianas requieren entre un 20% a un 30% de la reserva total de energía. La digestión utiliza entorno al 10% de la energía total. Y el metabolismo basal, es decir, la energía almacenada por nuestro cuerpo para asegurar el funcionamiento de sus funciones vitales (cerebro, corazón, respiración, etc.) significa en torno al 50-70% de todas las calorías almacenadas. Una investigación publicada en el Journal of the American Dietetic Association concluye que las mujeres que caminan durante nueve horas a la semana experimentan un porcentaje de grasa corporal más bajo y un mayor tasa metabólica basal

8. Reduce el estrés

El estrés es una epidemia que se ha instalado en las sociedades occidentales. El ritmo de vida acelerado que muchos individuos viven, las demandas en el trabajo o en los estudios, entre otras situaciones, pueden causar situaciones realmente estresantes. 
Caminar nos permite mejorar nuestra capacidad respiratoria y nuestra oxigenación. para estar más tranquilos. Además, como cualquier ejercicio aeróbico, caminar reduce los niveles de cortisol, una hormona que se libera en respuesta al estrés, según confirma una investigación publicada en el Diario de Antropología Fisiológica.

9. Caminar fortalece los músculos y te hace más resistente

Caminar tonifica músculos de piernas, glúteos y abdominales. Esto, sumado a la mejora de la resistencia aeróbica, puedes notarlo en las actividades que realizas en tu vida cotidiana, pues tardarás más en estar cansado o fatigado.

10. Aumenta los niveles de vitamina D

Caminar cuando hace un día soleado incrementa los niveles de vitamina D. Esta vitamina se obtiene mayoritariamente por acción de los rayos ultravioleta. La vitamina D es necesaria para el desarrollo normal del cerebro y podría prevenir la esclerosis múltiple (EM). 
Además, una investigación conjunta de la de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos) y la Universidad Técnica de Queensland en Australia concluyó que la vitamina D podría tener una función reguladora en el desarrollo del Trastorno Afectivo Estacional (TAE).

domingo, 7 de enero de 2018

PLAN LECTOR .


Resultado de imagen de aurora perez atleta

Por Aurora Pérez ( la atleta veterana española más laureada)                                                                                            


.

LA VIDA A ZANCADAS . 

TRES AMORES.

La terna sagrada de los clásicos del atletismo: tartán, tierra y asfalto.


Resultado de imagen de asfalto tierra tartan     Aun cuando no tenga fe en que llegaré a mi destino, aun cuando puede que me rompa durante el camino, seguiré dejando huellas en la tierra que sabe que la he pisado y pasaré  de puntillas por el asfalto que no recordará mis pasos. La tierra, que tantas veces maltrató mis pies, la tierra que  en tantas ocasiones generó mi agonía, sigue y seguirá formando parte de mí y de mi vida. Y no le guardo rencor, porque yo también la lastimé con mis caídas y ella también padeció con mis traspiés. La alfombra diaria para mis sufrimientos ha sido, la estela que me ha guiado hacia los éxitos, la patria donde he forjado mi voluntad.
Resultado de imagen de correr en la playa
     Con lágrimas la he regado, de sonrisas la hice cómplice, encubridora fue de malos tiempos, de resultados inciertos; por momentos alabé sus llanuras, por instantes odie sus colinas, sus serpenteos me distrajeron, sus raíces me enojaron, los árboles de sus lindes me sombrearon.

     Salgo cada día a reunirme con ella, me espera inerte y seria, pero yo noto su emoción y como se complace en verme, me echa de menos a su modo y la noto alegre en mi retorno.

Resultado de imagen de correr en la playa

     La tierra acoge mi vuelta el tartán y el asfalto, para seguir aprendiendo en ella a superar mis debilidades y doblegar a mi espíritu cuando se encuentre agotado.

     Si voy con compañía, no me estorba, no me habla e incluso silencia mis pasos y mis jadeos; si voy sola, me entretiene con los sonidos que dejan mis zancadas en el camino, me hace escuchar el viento, en sus curvas me recreo y las piedrecitas que la cubren susurran en mis oídos.

    Celosa se muestra si ocasionalmente la cambio por la carretera, pues siente que la engaño,pero sabe que en ella, en la tierra, dejo un rastro que no queda marcado en el asfalto, y la traiciono a sabiendas e que no ignora que volveré a ella para contarle mis sueños, y perdonará mi infidelidad, me recogerá de nuevo y no olvidará que la añoro.
Resultado de imagen de superficie para correr
    Y en la vuelta le cuento que también el asfalto ha sido origen de mis desvelos y donde han vivido más de una vez mis anhelos, pues su lisura y tersura han hecho volar a mis piernas, aunque asimismo las dañaron con su firmeza, si acaso abusé de él y le falté al respeto, y hube de regresar a la tierra para su curación completa.



     De igual modo le confieso que en tartán he morado largo tiempo, en su pista ovalada nací y crecí, fué mi primer amor, el altar donde está mi Dios. Sabe el tartán que los tiempos que me marca son réplica exacta de mi valía, la realidad palpable de lo que soy como corredor; a el recurso para medirme, para alargar mi zancada, para estirmar en su regazo cuanto vale mi esfuerzo valorado en minutos y segundos exactos. Y tanto tierra como asfalto conocen la historia y no se sienten meros comparsas, cada cual vale como fin o como medio, adictivos y especiales, necesarios y perfectos.
El tartán 
      Pero cuando percibo que ruge el tartán en mis entrañas, si noto cerca de mí su olor a reto, vuelvo a atracarme de entusiasmo mientras mis piernas gritan a zancadas sus sentimientos.
     Porque la tierra entorpece mi carrera con sus dificultades y sus cuestas, con su barro y sus roderas, pero me da la fuerza que quiero, la fuerza que me alimenta; el asfalto, la carretera, me hace sentirme ligera cuando la sobrevuelo con la vista al infinito, pues sé que no he de mirarla ya que no torcerá mis tobillos; y el tartán ... el tartán es la cuna de la humildad, mi adorado territorio, porque lo que él me da es, con seguridad, lo que valgo sin más.
Resultado de imagen de tartán atletismoResultado de imagen de asfalto tierra tartan


     
     
Resultado de imagen de asfalto tierra tartan